Mapas para la ciudadanía: mucho más que una cuestión de transparencia

En los últimos años han proliferado en muchas administraciones locales las aplicaciones de mapas que proporcionan información de todo tipo: desde donde se ubican las farmacias de guardia hasta la información urbanística, pasando por los equipamientos o datos en tiempo real de ruido, calidad del aire, etc.

Proporcionar estos datos de una manera clara y entendedora es muy positivo y habla muy bien de la transparencia del Ayuntamiento respecto a sus ciudadanos. Mejora la percepción que la ciudadanía tiene del Ayuntamiento y contribuye a una relación más positiva con el consistorio. No serviría de nada una web municipal de última generación si detrás no encontramos un modelo de administración electrónica eficiente, ni datos de calidad para mostrar, ni aplicaciones que faciliten su presentación y divulgación.

Se ha escrito mucho sobre conceptors como "gobierno abierto", "transparencia" e "interoperabilidad", pero lo cierto es que no hacen falta grandes malabarismos para implementar en la administración municipal estas aplicaciones de manera efectiva. Ya hemos visto durante muchos años que la otra opción, que es no hacer nada, no funciona, hasta el punto que se ha tenido que hacer una ley que obliga a los ayuntamientos a implementar la administración electrónica. Pero con eso no es suficiente.

Es más bien una cuestión de voluntad y capacidad organizativa. El software facilita ser más transparentes, pero aquello que importa de verdad es tener claro hacia donde se quiere ir: que modelo de administración se desea. Es a partir de estas premisas que hay que actuar en consecuencia y revisar las metodologías para modernizarlas y, a través de la tecnología, mejorar la transparencia y optimizar la relación con los ciudadanos.

La "democratización" de la tecnología hace que todas estas soluciones hoy en día estén al alcance de la mayoría de Ayuntamientos, cosa que permite la modernización y ser más eficientes sin disminuir los recursos dedicados. Y este es el fondo de la cuestión: la eficiencia de la adminsitración.

Hace tiempo que algunos Ayuntamientos hicieron dieron pasos en esta dirección. Los datos les dan la razón. Por poner dos ejemplos: en el año 2020, entraron 12.000 personas (32 personas al día) de 33 países y 330 ciudades diferentes a la aplicación Geoportal Urbanístico de Badalona. En Palafrugell, durante el mismo período y en la misma aplicación, fueron 6.000 visitas y 17 personas al día de 158 ciudades diferentes.

No hace falta ser ningún experto para constatar que estos números son remarcables y que seguro que han ahorrado horas y llamadas de atención presencial y telemática de consultas rutinarias de información urbanística. Cualquier persona, esté donde esté, ha podido acceder a esta información, salvando la barrera del desplazamiento físico, con las ventajas que ello conlleva.

Esta nueva realidad se puede aplicar a muchos otros ámbitos: equipamientos municipales, transportes públicos y todo tipo de información de servicio o más institucional. Aquí hay muchos grados de transparencia medibles. El sello Infoparticipa, un reconocimiento a las buenas prácticas en la comunicación pública local, es una de las iniciativas que da fe de ello. Cada Ayuntamiento tiene sus propios retos para ser más transparente... y más eficiente.

Adán Casado, Director de Negocio en Nexus Geographics