Datos, mapas y coronavirus

He dado con este articulo que sitúa los inicios de los Sistemas de Información Geográfica (conocidos como GIS por sus siglas en inglés), Geographics Information Systems) en la epidemia de cólera del año 1854 en Londres. Un siglo y medio antes de la época digital, de los dispositivos móviles y de la geolocalización, el doctor John Snow posicionó en diversos mapas de la City y su entorno todos los casos detectados por orden cronológico. Así descubrió la relación entre el origen de la enfermedad y la proximadad con el agua: la mayoría de los primeros casos aparecían cerca del Tamesis o de los diferentes canales que confluyen. Un descubrimiento que fue clave para detener la epidemia.

Así, hace muchos años que los mapas nos ayudan a entender la realidad y también a mejorarla, y la relación entre GIS y medicina es, como se ve, bien estrecha. Hoy, como hace 160 años, los mapas son fundamentales para gestionar bien la pandemia del Covid-19. Cosa que me ha hecho pensar, en estos días duros, en el alud de información que recibimos.

Una gran cantidad de esta información nos llega en forma de mapas. Los más conocidos son este dashboard de la Universidad Johns Hopkins, que va actualizando diariamente la situación mundial y la impresionante infografía del New York Times sobre la rápida expansión del coronavirus. Otro que me ha parecido interesante es el de la University of Viriginia, que muestra la evolución diaria de la infección desde el mes de Enero, a escala mundial.

Hemos visto muchos más: la distribución de casos del Covid-19 por países, regiones o localidades, que muestran donde hay más infectados y como se extiende el virus; mapas de enquestes hechas vía app móvil; zonas vulnerables de población con mayor riesgo de contagio; mapas de la capacidad hospitalária que listan la ocupación, capacidad, camas de UCI y respiradores disponibles; mapas en los que se ubican los recursos complementarios como la distribución de tests, mascarillas, guantes, tiendas de alimentación o farmacias; mapas que monitorizan la mobilidad para saber si se respeta el confinamiento... Los mapas son una herramienta esencial para leer bien lo que pasa estos días.

Pero las toneladas de xifras, porcentajes, curvas y gráficas de estos días es tal que es necesario un contexto, filtros y cruces de datos para saber como se relacionan unos datos con otros, qué sentido tienen i qué información podemos extraer. Porque quizás también estos días hemos levantado las cejas viendo como los mismos datos sirven a unos para decir una cosa, y a otros para sostener la opinión contraria. Los datos en un mapa se tienen que leer bien.

El especialista en data science Joe Brew explica en este interesantísimo hilo como es posible manipular o distorsionar los hechos y su evolución, jugando con los mapas, las agregaciones, los intervalos y similares. A raíz de un mapa del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España que ponía dos casos muy diferentes en el mismo saco, Brew explica a partir de casos concretos de los diferentes mapas que han aparecido para explicar la situación de la pandemia. El tema no es nuevo y está más de actualidad que nunca: si os interesa, os recomiendo el clásico How to Lie With Maps, de Mark Monmonier. El título lo dice todo.

Los que toman decisiones, los que tienen que comunicar, necesitan los mapas como una herramienta que proporciona información valiosa para ayudarlos a tener la cabeza fría y a gestionar mejor esta crisis mundial. El sector GIS aporta muchísimo a la sociedad. Los profesionales del sector tenemos que tomar conciencia, valorarlo y mejorar nuestro trabajo.

En Nexus Geographics siempre decimos que "todo pasa en algún lugar", porque sabemos que los mapas son imprescindibles para entender qué passa en una organización o comunidad en cualquier situación. Si los hacemos bien ayudaremos a comprender mejor los problemas y a encontrar mejores soluciones. El ingenio y la inteligencia del doctor Snow hace más de un siglo y medio son hoy más necesarios que nunca.

Francesc Varela. CEO de Nexus Geographics